Una vuelta un hombre decidió poner a prueba la providencia del Señor Dios. Muchas veces había sentido decir que Dios es un padre amoroso y que se ocupa de todas sus pobres criaturas.
Si en una fábrica de tractores se quiere acelerar la producción, se recurre a la intensidad en el trabajo, y a la duplicación de la materia prima utilizada.
Ahí estaba el zorzalito cantando. Yo pensaba que linda conjunción. Por un lado lo moderno, la televisión, la antena. Por otro lado lo telúrico, lo del lugar, el zorzal.
A veces se me ocurre pensar que si Dios nos mostrara las cruces que llevan los demás, y nos ofreciera cambiar la nuestra, cualquiera de ellas, muy pocos aceptaríamos la oferta. Nos seguiríamos quejando lo mismo, pero nos negaríamos a cambiarla. No lo haríamos, ni dormidos
No basta con poder el corazón del hombre para salvarlo: la gracia debe tocarlo. No basta con cortar el árbol para que florezca: la primavera debe intervenir